Capítulo VI: El origen de Saru Kazashi (Parte VI)

Posted on junio 15, 2010

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Resumen del episodio anterior:

Yuzuki finalmente consiguió hacerse con el objetivo que tenía en su vida. No sólo había burlado el sistema de seguridad sino que también consiguió cambiar las órdenes de la cápsula donde estaba su mejor amigo. El profesor Kazashi se puso a trabajar en esos cambios y las cosas para la CAST porfín se tranquilizaron. Ya no sólo podía soñar. También podía pensar en como presentarse ante él. Pero a pesar de toda esta felicidad, ¿Realmente habría consecuencias?


Capítulo VI

El origen de Saru Kazashi (Parte VI)

Contenta, la CAST ya había acabado su labor. Tan sólo faltaba por salir del lugar y poder descansar de su “misión” para el profesor Kazashi.

Yuzuki. Todo está preparado. Ponte en la cápsula de tu amigo. He enviado como destino Neudaiz, lo que envía cerca de mi laboratorio secreto. Se encuentra en un punto de lanzamiento que es la ranura AC-43. Abre la cápsula y métete dentro de ella. Una vez hecho espera a que caiga en el destino y yo mismo te abriré.

¿Meterme dentro? Pero eso …

Vamos Yuzuki, Tu eres una CAST, ¿No? Además, el olor a descomposición no debería de afectarte. -Dijo el profesor interrumpiendo.

Mmmm. Recibido. -Contestó con un tono apagado.

Desde aquel momento, y observando que quedaba poco tiempo, no tuvo otra cosa que metese en la cápsula de su fallecido y mejor amigo. No le gustaba aquella idea porque en el fondo ella respetaba mucho a él. Quizas Yuzuki no fué humana, o sí. Pero en el fondo, ella se parecía mucho a aquella raza que trataba de siervos a la raza CAST.

Horas más tarde, la CAST podía ver que ya no estaba en la Guardian’s Colony, sino en Neudaiz, dentro de los dominios de Mizuraki C.D. El profesor Kazashi, que era un señor mayor de aproximadamente unos 50 años, estaba esperando a la CAST ansioso de tratar de resucitar a él.

Bienvenida a casa, Yuzuki.

Gracias.

Mis amigos mecánicos me ayudarán a transportar el cuerpo. Si quieres, puedes irte. Ya no es necesario que me ayudes en más.

Pero profesor, ¿podría ver como va el experimento?

¿Acaso le importa como vaya la resurreción?

A mi sí, y mucho más de lo que uno cree. Es mi mejor amigo y me gustaría ver como tratas de devolverlo a la vida.

Ahhh, así que realmente le importa. Bueno. -El profesor mesó la barbilla y miró a la CAST con una sonrisa algo maléfica, pero a la vez divertida. –Sabras perfectamente, que tu amigo ya no será humano, sino que será un CAST para siempre.

¿Que? ¿Pero acaso tu no eras aquel profesor que estudiaba la reencarnación?

Si. Lo que no te dije, es como lo hago. Pero a partir de ahi, lo siento. No puedo revelarlo aunque por supuesto, puedes soñar en que llegue ese momento. Quizás tarde meses, o trimestres, años, o incluso décadas. No es un proceso nada fácil Yuzuki. Tan sólo te pido que si realmente estás interesada, que me visites de vez en cuando.

Por lo menos, gracias por poder visitarte para ver a mi mejor amigo.

Ahora si me disculpas, debo de atender unos asuntos.

Vale, adiós profesor.

Yuzuki se marchó de Mizuraki C.D. hacia la ciudad de Ohtoku para evitar ser víctima de extraños monstruos o lo que sería peor, de terribles demonios situados en el místico planeta de Neudaiz, hogar de los numanos.

Ya la CAST podía descansar tranquilamente y ya no debía nada a nadie. Pero aunque en su cara no pudiera mostrar sentimientos, una numana ya adulta y de pelo negro y de aspecto normal, se le acercó habiendo notado algo extraño en Yuzuki, interesada en intentar saber lo que pasaba en ella.

Perdona, ¿Estás bien?

¿Yo? Ehh, si claro.

A mi no me engañas. Que seas una CAST no significa que no podamos ver lo que siente cada uno.

¿Ehhh? ¿Y tu que sabes lo que pienso?

Ay, ay, ay. Olvidas que aunque los numanos no seamos telépatas, podemos ver en cada uno lo que piensa y lo que siente. Muchos nos temen de leer las mentes, pero en verdad podemos ver el espíritu de cada uno. Los que no son numanos, nos tachan de telépatas, pero esa es la verdadera razón por la que puedo ver lo que hay en tí.

Pero la CAST no parecía responder. Ya sabía sobre el rumor que se decía sobre la raza numana en general, pero nunca se había dado cuenta de que alguien quería ayudarla realmente. No dijo nada. Ni siquiera se movía. Sus ojos miraban a la numana y no hizo otra cosa que seguirla para hablar seriamente sobre el tema que la extraña había captado.

La CAST todavía seguía los pasos de la numana, llevándolo a una casa, que probablemente fuera la suya. Con su mano, abrió con un poder telequinético sin necesidad de introducir extraños códigos o una llave para poder entrar. Yuzuki aún

Vamos, no te quedes parada. Se que desconfías de mí, pero yo desconfío de aquellos que no muestran sus pasos. De todas formas, no suelo atender a extraños. Menos aún a humanos, que encima es para mí la raza más racista que jamás he sentido.

Racismo …

Bien entra. Te espero adentro.

¿Qué sería de la CAST, que ahora está en Neudaiz y hablando con una extraña? ¿Realmente le valdría la pena para conseguir ayuda? ¿O bien deseaba molestarla? Por otro lado, ¿Que es de la preocupación que tenía ella? ¿Yuzuki confiaría con esa cara de preocupación ante Sukumi?

Continuará …

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